El sonido de las letras imprecadas en la vida rompe el silencio de este universo…

El sonido de las letras imprecadas en la vida rompe el silencio de este universo…
Escucho la vida para poder soñar…

jueves, 30 de junio de 2011

ALGUIEN ME ESCRIBE para decir que se le escapan los sueños



Que va teniendo una edad, unos hijos de los que cuidar y un trabajo cada vez más exigente. Que no le queda tiempo para sí mismo, para vivir su vida, para soñar sus sueños. Que cada vez se siente más atado a la tierra, más esclavo de las cosas, menos capaz de volar por cuenta propia. Que a veces se entretiene una mañana de sol templado a pensar en todo esto, como si el aire tibio quisiera inspirarle otras cosas, otras búsquedas más auténticas, más suyas, quizá más dulces e inspiradas, más creativas incluso.

TIENE UNOS POCOS años más que yo y, aunque nos hemos visto poco-lo suficiente para que me escriba con estos argumentos-, estoy seguro de que es una buenísima persona. Le pasa, sólo, que tiene los años que tiene. Voy viendo que estos planteamientos se hacen progresivamente frecuentes en muchos de los amigos que andamos por estas alturas del vivir. Supongo que todo influye. Pero influye más que nada la edad: el meridiano ese de la vida que te hace pensar en que la has desperdiciado o aprovechado poco.

LE CONTESTÉ ALGO que ahora no me atrevo a repetir aquí, y que además no era interesante. Su respuesta, sin embargo, sí: al fin y al cabo, me decía, "cuando pienso esas cosas actúo como si yo fuera dos: el iluso soñador y el otro, el práctico, que va haciendo lo que tiene que hacer. Y no hay dos, sino uno: el que tiene las ataduras que se ha buscado". "Hacer lo que uno tiene que hacer" no está nada mal. E1 peligro reside en dejarlo por los sueños, por el mero soñar incluso, cosa que este amigo ni se ha planteado. También me decía en su respuesta que quizá estuviera disfrazándose con palabras y con sueños para no reconocer lo que realmente es, por miedo a afrontarse, por miedo a reconocerse demasiado diferente de quien cree que es o de quien quiere pensar que es. Bien visto. Me recordó lo que decía otro: "Yo se lo digo siempre a mi mujer. Mira, te quiero un montón, no fumo ni bebo ni ando zascandileando por ahí, trabajo como un burro y nunca nos ha faltado nada... es que, si supiera y quisiera ponerle los pañales a los niños, bueno, es que... ¡Entonces sería perfecto! Y perfecto no soy".

YA ME LO HA contado varias veces, probablemente porque sabe que me río mucho con ese razonamiento. Aún no me he atrevido a decirle que si, para ser perfecto, sólo le falta el dominio de un arte tan poco sofisticado, le valdría la pena intentarlo al menos. Porque asumir los propios defectos, siempre que se refieran a cosas que no nos apetece hacer, resulta francamente fácil. Entre otras razones, porque exigir la perfección ajena -la de quien tiene que soportarnos- sale mucho más barato que plantearse la propia. Pero, de todos modos, no está mal razonado. Hay que contar con los defectos de los demás si queremos que los demás sean pacientes con los nuestros. Y recordarlo siempre -que la imperfección es el estado natural de las cosas y de las personas- para no soñar perfecciones que, según todos los testimonios, jamás han existido.

Amor distante



Ya sé que mis letras hoy no te sabrán igual, ni las miras como ayer, mas aun así decidí escribirte. Desearía los seres humanos pudiéramos ser como borradores de pizarras para limpiar la memoria, pero no lo somos y para muchos olvidar es más fácil, para otros puede ser imposible. Estas letras que la escriben con tristeza las mismas manos que un día te regalaron tantos versos.

Tantas palabras afectivas, tantas expresiones de amor, quedarán inertes para escribirte a ti después de hoy. Mi misiva no espera ni desea respuesta alguna; pero si quiero expresarme ante tu apatía, decirte como siempre, lo que pienso y levantar el vuelo con la misma elegancia que un día llegué a tu vida.Sé que las cosas entre nosotros son ya muy diferentes y que nuestro compartir cambió completamente cuando la distancia te venció, pero mi memoria siempre será fuente inagotable de recuerdos, prefiero conservarlos así como las rosas cuando se secan que a pesar de perder su aroma, su color y hasta su textura suave cambia y se torna áspera, fue la parte más hermosa que alguna vez tuvo el vegetal así guardo yo los sentimientos bonitos, aunque ya no brillen, aunque un día no estén, así guardaré el sentimiento que aun me une a ti.

Yo siempre he pensado que Corazones que alguna vez estuvieron unidos y se dividen deben mantenerse siendo amigos hasta el final, cuando no ha habido ofensas, cuando siempre prevaleció el respeto, cuando se compartió tanto sentimiento, tanta intimidad, tantas alegrías y tantos momentos buenos y difíciles de la vida de los dos. A pesar de todas las formas de decirle adiós a lo que un día nos cautivó, siempre te dije como yo pensaba respecto a las relaciones que finalizaban en bien, pero tu silencio me dice; que tu manera de ver la vida respecto a esto es diferente a la mia.

La vida es muy dura, el amor distante, nos tira, nos lastima, nos designa injusticias y hay que aceptar la voluntad de Dios, yo nunca voy en contra de ella, la distancia, la cobardía triunfó y yo por mi parte me despido agradeciendo, momentos hermosos compartidos, muchas enseñanzas, nutrirme de diversos conocimientos de tu tierra y de la vida, gracias por despertar sensaciones en mi que estaban dormidas, agradezco tus atenciones, tantas madrugadas que me regalaste cuando más lo necesitaba y el amor que un día me profesaste. Todos estos detalles y huellas fueron responsables del amor que en mí nació. Confío en que el tiempo, que todo lo puede, se encargue de silenciar ese sentimiento que un día despertaste, nos perdimos o te perdí, pero a Dios le doy gracias porque te conocí, porque lo viví y porque a tu lado, de algún modo fui feliz.

Cambian sensaciones, cambiarán sentimientos pero nunca cambiarán mis buenos deseos hacia ti, deseo Dios y mi Virgencita derramen grandes bendiciones sobre ti y los tuyos, sé feliz, que la vida tenga siempre un sendero de luz para tu transitar.


Permíteme con cautela sin rozar parte alguna, besar tu frente querida para decirte adiós.

miércoles, 29 de junio de 2011

SOLO ES LA DESPEDIDA


¿Qué tan injusta puede ser la vida?

¿Qué tanto dolor puedo soportar un ser humano, cuánto daño puede ocasionar una ruptura amorosa?
Que pasa cuando una persona decide tirar la toalla rendirse ante a vida, estregar todo a la nada, desaparecer de este mundo tan incierto.
¿Qué hacer? cuando te das cuenta que a nadie le importas nadie te escucha y nadie te pone atención, solo existes, buscas como salir adelante y solo te tropiezas y vuelves a caer de donde saco fuerzas de donde sostenerme para seguir.
como evitar el fracaso, solo tener triunfos y éxitos como ser más fuerte cada día, como no sentirme solo si cada día es más soledad ya no quiero seguir me rindo ante todos y ante ustedes, o mejor dicho la nada lo que no me leen los que me dejan botado aquí en este infinitos obsoleto, mutando de ambiente. Si creen que soy un cobarde que bien, lo admito lo soy e me aquí con las manos teñidas de rojo, mis latidos alentados como si estuviesen pausados, mi mirada nublada y cansada de derramar lágrimas, mis brazos caídos , ya sin fuerzas para seguir esperando aquel abrazo que jamás llegara, mis piernas debilitadas de tanto camino recorrido.
Mi cuerpo no tiene fuerzas mi corazón esta tan lastimado que cada latido marca el fin de todo, mi respiración se acelera y mi pulso se detiene. Mis sueños rotos están, mi mente más débil y golpeada que nunca.
E caído de rodillas muchas veces pero creo que esta es la definitiva no encuentro la mano que me sostenga y me proteja no encuentro ese soporte, no tengo fuerza, desearía terminar con todo esto de una vez por todas.
No encuentra sentido a nada cual será mi destino si ya lo he cumplid. O aun no lo sé. Y no lo sabré jamás...